Que la sonrisa se te vea ancha, que la cara se te vea blanca.
Que las semillas de tu voz no siembren mentiras, que jamás les des la espalda.
El día se ponga brillante y el sol te haga levantar esos ojos profundos llenos
imágenes incrustadas como diamantes.
En cada uña se escondió una gota de felicidad, en cada poro un nuevo recuerdo.
Por cada uno de tus cabellos se halla durmiendo un color distinto y maravilloso.
Volvamos a liberar al alma entumecida en un cuerpo tan estrecho. Que el cielo sea nuestro
lienzo que en el aire sea el momento. Que el humo que hemana de lo mas maravilloso de la
tierra sea el pasaje para emprender el vuelo hacia otros tiempos.
Que nuestras carcajadas nos inunden y creemos la era de la juventud eterna.
Sumerjámonos en la piel, respira conmigo una nueva forma de tener sed, que el agua fresca
siempre está cerca.
Estamos en una jaula que le llamamos persona como individuo muerto,
siendo que los que nos compone en este mundo solo se ve cuando estamos juntos.
Por eso es que nunca nadie se da cuenta de lo que puede llegar a ser otro ser humano.
Y es por eso que la gente a veces vive sus momentos en vano.
Déjanos pensar, sentir, escarbar en la mente para no entender sino apreciar, que seamos como
flores al sol alimentándonos de los que nos rodea. Que si algo nos toca, el escalofrío
se enrede en cada párpado
que paso a paso recorra cada verso en la tangente paralela de una lengua a veces siniestra.
Pensemos que debemos pensar que la vida es nuestra y dejar al espíritu en paz, es la mejor
manera para empezar a aceptar la felicidad de esto que nos abraza, que nos rodea,
nos ve crecer y matarnos a la misma vez.
Es natural que no nos entienda.
Sigamos al mismo TEMPO del corazon, sin líos.
Dejemos de lado los problemas que creamos para sufrir, no para recibir cariño.
Deja una vez mas que en tus ojos se incrusten nuevos diamantes que en cada mirada tan bella
harás brillar otra estrella que iluminará el camino de alguien más.
Te invito volvamos a comenzar.
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