martes, 21 de septiembre de 2010

Algún día esto se irá.

Algún día en mi mente ya no existirá ni el odio ni el rencor.
Algún día los pensamientos malos se irán y dejaran a mi alma fuera de dolor.
Algún día olvidare los malos momentos para darle mas espacio a los buenos.
Algún día no buscare mas las cosas que me hagan hervir las entrañas.
Algún día mi alma descansará en paz de esta gente tan mal intencionada y traidora.
Algún día todo me dejará de importar y podré pensar en las cosas que quiero y necesito
y no las que me hacen retroceder a un pasado sin buenas cosechas ni buenos recuerdos.
Algún día maduraré y algún día este mundo dejará de entrometerse en mi felicidad...
Algún día podré olvidar el pasado sin miedo a que vuelva a retornar a este presente
que tanto me ha costado desarrollar.

Algún día... pero hoy no es ese día.
Pero lucho en cada momento para que eso pueda suceder mañana.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Estas en todas partes

Cuando te enamoras no paras de hablar de esa persona,
cuando te enamoras en tu vocabulario abunda su nombre.
Cuando te enamoras en tu mente no existe otro espacio para el tiempo, sino es contigo.

Me enamoro y no paro de hablar de ti, me enamoraste y no paro de nombrarte.
Me enamoraste y no encuentro otro lugar donde estar en mi mente si no es uno que ya estuve contigo,
ese que agarre con mis uñas y pedí que no se acabara.

Como las veces que te miro y me sonríes. Sólo quiero que el tiempo pare allí.

No necesito nada mas si tus besos me alimentan al despertar y luego antes de dormir.
Si entre sueños no te encuentro, espero despertar para abrazarte.
Si no puedo abrazarte una vez mas recordare el momento en que pude hacerlo y el que añoro de nuevo encontrarte.
Las horas me quitan los suspiros, y los días me devuelven el aliento, por que por fin
puedo hacerte de nuevo mío.

Me enamoré, y me enamoré de los días.

De los momentos que son mas que solo pedazos en el tiempo, son sueños y recuerdos
que guardaría por siempre en este corazón que late tan fuerte y que en todo momento que lo quieras es tuyo.

Me enamoras de la vida a través de tus ojos,
me contagias de alegría con tu sonrisa y luego me sonrojas.
Me devuelves el alma con un beso y con tus manos dibujas nuevos sueños en mi piel para recordarlos
cada vez que espere con ansias para rescatar nuevos momentos y llenar mi vida de ellos.

martes, 14 de septiembre de 2010

Lo que gané después de aprender

Por que pueda que pierda más de lo que lo soledad me diga que gané.
Pues que la vida puede que pierda, pero también ya aprendí a resucitar.
Entre aporreos y visitas al cielo que algún día creí llegar.
El único lugar que realmente pude tocar, fue el suelo, y eso sé que no es donde me quise quedar.

Cogí mis sueños estrellados en el pavimento y comencé a caminar,
me encontré con muchas cosas que nunca pensé encontrar,
conocí cientos de cosas que no debí conocer y por sobre todo,
aprendí una de las peores lecciones, y esa fue , el no obedecer.
Obedecer a mi corazón, poner en en pie a la razón,
decirle que deje sus tonteras y me deje otra mejor opción.

Que me volviera calculadora, que me dejara ser una arpía.
Una que con matemáticas encuentre la fórmula perfecta para no sufrir de un problema de escasés de lágrimas y nuevas ilusiones ya dormidas.

Pero no me dejó,
la puta realidad de otra forma me jugó.

Me enseño a olvidar pero nunca perdonar.
Y es por eso que describo a mis problemas y no la forma en que los solucioné, pues por que ese es el dilema que algunas veces pareció nunca acabar.

Si yo supiera contestarlo no elegiría estas palabras tan mal descifradas ante tan pobres ojos de libertad.

Aprendí a no sacarme las costras, sino a esperar a sanar.
Dejé de mirarme las cicatrices para poder mejorar los ángulos que hoy guardé en lagunas mentales sin objetividad visible.
Sólo esperar, sólo recurrir a un recurso tan burdo y vano que ha sabido de a poco darme un poco de paz mental.

Y ahora me encuentro dentro de una burbuja que espero no reventar.

No creo en milagros, creo en el esfuerzo y los frutos que ello tendrá.

Creo por fin haber podido cosechar, ya no en tierras secas ni muy húmedas,
por que encontré al fin el equilibrio que tanto anhelaba.

Ya no necesito cegarme de nada, ya no dejo pasar.
Sólo aprovecho lo mágico que me brinda este lugar.

Me siento al fin en casa, acogida por su bienestar,
apreciando su fragilidad que nunca en mi vida había conocido con tanta solidez y con tan poca dificultad de comprender sin juzgar.

Por fin te tengo y es extraño.
Por que a un extraño puedo amar, por que siento en tus ojos cuando te veo,
dos puertas que me invitan a pasar, sin siquiera conocerte yo pude encontrar,
mucho mas de lo que en años pude conocer y pude divisar con tanta claridad.

Puesto que ya te encontré, no te quiero dejar, y esta burbuja cada vez vuela mas alto y no me quiero precipitar a caer.

Déjame apreciar sus colores, déjame entender vuestra complejidad
que es la única que he conocido y me deja ver a través de ella, aún estando tan cómodamente acogida hasta entre medio de las estrellas, en un lejano momento dentro de esta dimensión, a la cual llamamos "vida actual".

Sólo déjame amarte una vez más.
No necesito respuestas,
sólo vivir cada segundo como si ya no existiera nada más.

Nada mas que tu.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Perfecto :)

Tengo una enfermedad que empieza de a poco a apoderarse de mi cuerpo,sus sintomas son:
ojos brillosos, torpeza, taquicardia, manos sudorosas, enrojecimiento de mejillas, piernas y manos temblorosas, tartamudeo, demencia temporal, alucionaciones y perdida de memoria.
Pero es la unica enfermedad que no mata.
Todo lo contrario, es el unico antidoto para de la soledad, tristeza y amargura.
Y te sana de todos los males que pueden afectar la mente, el corazón y hasta el alma.
Pero depende de quien te lo contagie, el resultado de estos síntomas y el posible antídoto.
En mi caso empezo por mis ojos luego se situo en mis labios y finalmente se apodero de mi corazón. A veces juega con mi mente y se queda días enteros y deja todo el tiempo rastros en ella.
Y siempre eso me causa alguna sonrisa desprevenida.
Un sentimiento que alerta a mis sentidos y es ahí cuando vuelven los síntomas.
A fin de cuentas es lo mejor que me ha pasado.
Por eso eres mi perfecta enfermedad. <3