Tengo tantas palabras en todo mi cuerpo y mis manos no dejan de parir corazones. En donde pongo los ojos quisiera poner un corazón, y tengo que tratar de apurarme porque de verdad que se me están desparramando. Tenerlos adentro a veces llega a ser molesto y ya se me ha roto el esternón unas cuantas veces, y en ese parto de corazones murieron unos cuantos más, aparte de los míos.
Como el agua a la roca, los corazones lo son a la vida. - josecito
No hay comentarios:
Publicar un comentario