miércoles, 15 de agosto de 2012
-Me encanta volar.
-Es genial
-claro.
Me aburri de caminar, comencé a correr pero no me fué suficiente, asi que aprendí a volar. Es complejo volar. Ahí si que nada te llena, por que desvirtúas tus alas en la nada misma, ves todo mejor, y eliges lo que quieres, por que no hay obstáculos que la limiten, pero todo te parece pequeño, y cuando a veces vuelves a la tierra todo te parece enorme, a veces eso te defrauda, a veces te pierdes, a veces chocas con todo por la poca costumbre.
Pero despues vuelves a volar, a veces tan alto que sientes que te vas a ahogar, a veces desde tan alto te precipitas, que sientes que te vas a quemar, o que el choque (que a propósito), puede ser inminente, te termine matando. No hay nada mejor que esas posibilidades, prefiero vivir asi.
Es mas 'emocionante'
Sólo a veces extraño la tierra, pero ahí me doy cuenta por qué la costumbre de caminar tan rápido para todos lados, esquivar a la gente y no querer ir al paso de nadie.
Por que no aguanto correr, y despues de unas cuantas emociones que me alimentan vuelvo a volar.
Creo que por eso tb me gusta el mar, por que el horizonte parece infinito desde la tierra.
Y la mirada ahí no te engaña sino que te hace soñar con ese infinito en las noches cuando debo descansar las alas... y me ayuda a no olvidar, que nunca es suficiente, que hay un 'infinito' mas allá...
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