Ya son tan escasas, que cuando conozco una sorpresa de cerca, me enamoro de inmediato, no mido la casualidad ni la instancia, solo su esencia se clava en mi piel .
Y da vueltas en mi cabeza antes de irme a dormir
y vuelvo a deleitarme, como de costumbre, cuando me pongo de nuevo a soñar con ellas en mi cama, esperando que en algún momento lleguen, para por fin,
poder huir de mi mente sin tener razones de estar otra vez aquí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario