Nunca me enseñaron qué hacer, nunca pregunté qué debía hacer. Todo lo que hago es cambiar con el tiempo. Fluir entre las circunstancias, vivir de mi propia ignorancia, borrandolas paso a paso con las vicitudes que me regala el universo. Armando mi propia vida. Perdona no ser perfecta, pero la perfección no quiero. Ante los ojos de los demás todo es distinto y yo no quiero ser desconocida ante los míos cada vez que me encuentro...
No hay comentarios:
Publicar un comentario